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1º de Septiembre de 2007

Sábado XXI semana del tiempo ordinario

San Egidio

San Gil

Ornamentos Blancos

Primera Lectura: I Tesalonicenses 4,9-11

« Dios mismo os ha enseñado a amaros los unos a los otros »

Hermanos:

Acerca del amor fraterno no hace falta que os escriba, porque Dios mismo os ha enseñado a amaros los unos a los otros.

Como ya lo hacéis con todos los hermanos de Macedonia.

Hermanos, os exhortamos a seguir progresando: esforzaos por mantener la calma, ocupándoos de vuestros propios asuntos y trabajando con vuestras propias manos, como os lo tenemos mandado.

Salmo Responsorial: 97

« R. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud. »

Cantad al Señor un cántico nuevo,

porque ha hecho maravillas;

su diestra le ha dado la victoria,

su santo brazo.

Retumbe el mar y cuanto tiene,

la tierra y cuantos la habitan;

aplaudan los ríos, aclamen los montes.

Al Señor que llega para regir la tierra.

Regirá el orbe con justicia

y los pueblos con rectitud.

Evangelio: Mateo 25,14-30

« Has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu Señor »

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

- Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:

- Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco.

Su señor le dijo:

- Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.

Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:

- Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos.

Su señor le dijo:

- Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor: como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.

Finalmente, se acercó el que había recibido un talento, y dijo:

- Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo.

El señor le respondió:

- Eres un empleado negligente y holgazán, ¿con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas: allí será el llanto y el rechinar de dientes.

 

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2 de Septiembre de 2007

Domingo, XXII semana del tiempo ordinario

San Eusebio de Vercelli

Ornamentos Verdes

 

Primera Lectura: Eclesiástico 3,17-18. 20. 28-29

« Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios. »

Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad

y te querrán más que al hombre generoso.

Hazte pequeño en las grandezas humanas,

y alcanzarás el favor de Dios;

porque es grande la misericordia de Dios,

y revela sus secretos a los humildes.

No corras a curar la herida del cínico,

pues no tiene cura, es brote de mala planta.

El sabio aprecia las sentencias de los sabios,

el oído atento a la sabiduría se alegrará.

Salmo Responsorial: 67

« R. Has preparado, Señor, tu casa a los desvalidos. »

Los justos se alegran,

gozan en la presencia de Dios,

rebosando de alegría.

Cantad a Dios, tocad en su honor,

alegraos en su presencia.

Padre de huérfanos,

protector de viudas,

Dios vive en su santa morada.

Dios prepara casa a los desvalidos,

libera a los cautivos y los enriquece.

Derramaste en tu heredad, oh Dios,

una lluvia copiosa,

aliviaste la tierra extenuada;

y tu rebaño habitó en la tierra

que tu bondad, oh Dios,

preparó para los pobres.

Segunda Lectura: Hebreos 12,18-19. 22-XXIV

« Os habéis acercado a Sión, ciudad del Dios vivo »

Hermanos:

Vosotros no os habéis acercado a un monte tangible, a un fuego encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni habéis oído aquella voz que el pueblo, al oírla, pidió que no les siguiera hablando.

Vosotros os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo, a la asamblea de innumerables ángeles, a la congregación de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y al Mediador de la nueva alianza, Jesús.

Evangelio: Lucas 14,1. 7-14

« Todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido. »

Lectura del santo evangelio según san Lucas Entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.

Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso este ejemplo:

- Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro, y te dirá: «Cédele el puesto a éste». Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.

Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que cuando venga el que te convidó, te diga: «Amigo, sube más arriba». Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.

Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Y dijo al que lo había invitado:

- Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote y quedarás pagado.

Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.

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3 de Septiembre de 2007

Lunes, XXII semana del tiempo ordinario

San Gregorio Magno, Papa y Doctor de la Iglesia

Memoria Obligatoria

Ornamentos Blancos

Primera Lectura: I Tesalonicenses 4,13-18

« A los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él »

Hermanos:

No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os aflijáis como los hombres sin esperanza.

Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo, a los que han muerto, Dios, por medio de Jesús, los llevará con él. Esto es lo que os decimos como palabra del Señor: nosotros, los que vivimos y quedamos para cuando venga el Señor, no aventajaremos a los difuntos.

Pues él mismo, el Señor, cuando se dé la orden, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar.

Después nosotros, los que aún vivimos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al encuentro del Señor, en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.

Salmo Responsorial: 95

« R. El Señor llega a regir la tierra. »

Cantad al Señor un cántico nuevo,

cantad al Señor toda la tierra.

Contad a los pueblos su gloria,

sus maravillas a todas las naciones.

Porque es grande el Señor,

y muy digno de alabanza,

más temible que todos los dioses.

Pues los dioses de los gentiles son apariencia,

mientras que el Señor ha hecho el cielo.

Alégrese el cielo, goce la tierra,

retumbe el mar y cuanto lo llena,

vitoreen los campos y cuanto hay en ellos.

Aclamen los árboles del bosque,

ya llega a regir la tierra:

regirá el orbe con justicia

y los pueblos con fidelidad.

 

Evangelio: Lucas 4,16-30

« Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres... Ningún profeta es bien mirado en su tierra .»

Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el Libro del Profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

- El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor.

Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles:

- Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.

Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios.

Y decían:

- ¿No es éste el hijo de José?

Y Jesús les dijo:

- Sin duda me recitaréis aquel refrán: «Médico, cúrate a ti mismo»: haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.

Y añadió:

- Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado más que Naamán, el sirio.

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo.

Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

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4 de Septiembre de 2007

Martes, XXII semana de tiempo ordinario

San Marcelo, Mártir.

Santa Rosalía

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: I Tesalonicenses 5,1-6. 9-11

« Murió por nosotros para que vivamos con él .»

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses

Hermanos:

En lo referente al tiempo y a las circunstancias, no necesitáis que os escriba.

Sabéis perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.

Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas para que ese día no os sorprenda como un ladrón, porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas.

Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y vivamos sobriamente.

Porque Dios no nos ha destinado al castigo, sino a obtener la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo; él murió por nosotros para que, despiertos o dormidos, vivamos con él.

Por eso, animaos mutuamente y ayudaos unos a otros a crecer, como ya lo hacéis.

 

Salmo Responsorial: 26

« R. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. »

El Señor es mi luz y mi salvación,

¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida,

¿quién me hará temblar?

Una cosa pido al Señor,

eso buscaré:

habitar en la casa del Señor

por los días de mi vida;

gozar de la dulzura del Señor

contemplando su templo.

Espero gozar de la dicha del Señor

en el país de la vida.

Espera en el Señor, sé valiente,

ten ánimo, espera en el Señor.

 

Evangelio: Lucas 4,31-37

« Sé quién eres: el Santo de Dios »

En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente.

Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo, y se puso a gritar a voces:

- ¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres: el Santo de Dios.

Jesús le intimó:

- ¡Cierra la boca y sal!

El demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, pero salió sin hacerle daño.

Todos comentaban, estupefactos:

-¿Qué tiene su palabra? Da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen.

Noticias de él iban llegando a todos los lugares de la comarca.

 
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5 de Septiembre de 2007

Miércoles, XXII semana del tiempo ordinario

Beata Teresa de Calcuta

San Lorenzo Justiniano, Patriarca de Venecia

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Colosenses 1,1-8

« El mensaje de la verdad ha llegado a vosotros y al mundo entero »

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, y el hermano Timoteo al pueblo santo que vive en Colosas, de hermanos fieles a Cristo.

Os deseamos la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre.

En nuestras oraciones damos siempre gracias por vosotros a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, desde que nos enteramos de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que tenéis a todo el pueblo santo.

Os anima a esto la esperanza de lo que Dios os tiene reservado en los cielos, que ya conocisteis cuando llegó hasta vosotros por primera vez la Buena Noticia, el mensaje de la verdad.

Ésta se sigue propagando y dando fruto en el mundo entero, como ha ocurrido entre vosotros desde el día en que lo escuchasteis y comprendisteis de verdad lo generoso que es Dios.

Fue Epafra quien os lo enseñó, nuestro querido compañero de servicio, auxiliar fiel que Cristo nos ha dado.

Él ahora nos ha hecho ver el profundo amor que sentís por nosotros.

 

Salmo Responsorial: 51

« R. Confío en tu misericordia, Señor, por siempre jamás. »

Pero yo, como verde olivo,

en la casa de Dios,

confío en la misericordia de Dios,

por siempre jamás.

Te daré siempre gracias

porque has actuado;

proclamaré delante de tus fieles:

«Tu nombre es bueno».

 

Evangelio: Lucas 4,38-44

« También a los otros pueblos tengo que anunciarles el Reino de Dios; para eso me han enviado .»

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón.

La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella.

Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles.

Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera, se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando.

De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban:

- Tú eres el Hijo de Dios.

Los increpaba y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.

Al hacerse de día, salió a un lugar solitario.

La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese.

Pero él les dijo:

- También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios; para eso me han enviado.

Y predicaba en las sinagogas de Judea.

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6 de Septiembre de 2007

Jueves, XXII semana del tiempo ordinario

Santos Donaciano y Leto, Mártires

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Colosenses 1,9-14

« Nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido »

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses Hermanos:

Desde que nos enteramos de vuestra conducta, no dejamos de rezar por vosotros y de pedir que consigáis un conocimiento perfecto de su voluntad, con toda sabiduría e inteligencia espiritual.

De esta manera vuestra conducta será digna del Señor, agradándole en todo; fructificaréis en toda clase de obras buenas y aumentará vuestro conocimiento de Dios.

El poder de su gloria os dará fuerza para soportar todo con paciencia y magnanimidad, con alegría, dando gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.

Salmo Responsorial: 97

« R. El Señor da a conocer su victoria. »

El Señor da a conocer su victoria,

revela a las naciones su justicia:

se acordó de su misericordia y su fidelidad

en favor de la casa de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado

la victoria de nuestro Dios.

Aclama al Señor, tierra entera:

gritad, vitoread, tocad.

Tocad la cítara para el Señor,

suenen los instrumentos:

con clarines y al son de trompetas,

aclamad al Rey y Señor.

Evangelio: Lucas 5,1-11

« Dejándolo todo, lo siguieron »

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret; y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.

Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

- Rema mar adentro y echa las redes para pescar.

Simón contestó:

- Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.

Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús, diciendo:

- Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.

Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Jesús dijo a Simón:

- No temas: desde ahora serás pescador de hombres.

Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

 

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7 de Septiembre de 2007

Viernes, Semana XXII del Tiempo Ordinario

Santa Regina, Virgen y Mártir

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Colosenses 1,15-20

« Todo fue creado por él y para él »

Cristo Jesús es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles.

Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.

Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.

Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo.

Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.

Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.

 

Salmo Responsorial: 99

« Entrad en su presencia con vítores. »

Aclama al Señor, tierra entera,

servid al Señor con alegría;

entrad en su presencia con vítores.

Sabed que el Señor es Dios:

que él nos hizo y somos suyos,

su pueblo y ovejas de su rebaño.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,

por sus atrios con himnos,

dándole gracias y bendiciendo su nombre.

«El Señor es bueno,

su misericordia es eterna,

su fidelidad por todas las edades».

 

Evangelio: Lucas 5,33-39

« Llegará el día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán »

En aquel tiempo, dijeron a Jesús los fariseos y los letrados:

- Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio los tuyos, a comer y a beber.

Jesús les contestó:

- ¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que se lo lleven, y entonces ayunarán.

Y añadió esta comparación:

- Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque se estropea el nuevo, y la pieza no le pega al viejo.

Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque revientan los odres, se derrama, y los odres se estropean.

A vino nuevo, odres nuevos.

Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: «Está bueno el añejo».

 

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8 de Septiembre de 2007

Sábado, XXII semana del tiempo ordinario

Natividad de la Santísima Virgen María

Fiesta de la Natividad de la Virgen María

Ornamentos Blancos

Primera Lectura: Romanos 8,28-30

« Nos predestinó a ser imagen de su hijo. »

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos Hermanos:

Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio.

A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo para que él fuera el primogénito de muchos hermanos.

A los que predestinó los llamó; a los que llamó los justificó; a los que justificó los glorificó.

 

Salmo Responsorial: 12

« R. Desbordo de gozo con el Señor. »

Porque yo confío en tu misericordia:

alegra mi corazón con tu auxilio.

Y cantaré al Señor

por el bien que me ha hecho.

 

Evangelio: Mateo 1,1-16. 18-23

« La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo »

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.

Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zara, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.

David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amós a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.

Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matan, Matan a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:

María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:

- José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta:

Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz u hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa «Dios-con-nosotros».

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9 de Septiembre de 2007

Domingo, XXIII semana del tiempo ordinario

Beato Pedro Bonhomme

San Pedro Claver

Santa María de la Cabeza, Viuda

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Sabiduría 9,13-19

« ¿Quién comprende lo que Dios quiere? »

¿Qué hombre conoce el designio de Dios,

quién comprende lo que Dios quiere?

Los pensamientos de los mortales son mezquinos

y nuestros razonamientos son falibles;

porque el cuerpo mortal es lastre del alma

y la tienda terrestre abruma la mente que medita.

Apenas conocemos las cosas terrenas

y con trabajo encontramos lo que está a mano:

¿Pues quién rastreará las cosas del cielo,

quién conocerá tu designio, si tú no le das sabiduría

enviando tu Santo Espíritu desde el cielo?

Sólo así serán rectos los caminos de los terrestres,

los hombres aprenderán lo que te agrada;

y se salvarán con la sabiduría los que te agradan, Señor,

desde el principio.

 

Salmo Responsorial: 89

« R. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación .»

Tú reduces el hombre a polvo,

diciendo: «Retornad, hijos de Adán».

Mil años en tu presencia

son un ayer, que pasó,

una vela nocturna.

Los siembras año por año,

como hierba que se renueva:

que florece y se renueva por la mañana,

y por la tarde la siegan y se seca.

Enséñanos a calcular nuestros años,

para que adquiramos un corazón sensato.

Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?

Ten compasión de tus siervos.

Por la mañana sácianos de tu misericordia,

y toda nuestra vida será alegría y júbilo.

Baje a nosotros la bondad del Señor

y haga prósperas las obras de nuestras manos.

 

Segunda Lectura: Filemón 9b-10. 12-17

« No como esclavo sino como hermano querido »

Querido hermano:

Yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión; te lo envío como algo de mis entrañas. Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo: así me harás este favor no a la fuerza, sino con toda libertad. Quizá se apartó de ti para que le recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido. Si yo le quiero tanto, cuánto más le has de querer tú, como nombre y como cristiano.

Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo.

 

Evangelio: Lucas 14,25-33

« El que no renuncia a todo, no puede ser discípulo mío »

Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:

- Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?

No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar».

¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que lo ataca con veinte mil?

Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.

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 10 de Septiembre de 2007

Lunes, XXIII semana del tiempo ordinario

Beato Francisco Gárate

San Nicolás de Tolentino

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Colosenses 1,24-2,3

« Dios me ha nombrado ministro de la Iglesia para anunciaros a vosotros el misterio escondido desde siglos .»

Hermanos:

Me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a su pueblo santo.

Dios ha querido dar a conocer a los suyos la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria.

Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida cristiana: ésta es mi tarea, en la que lucho denonadamente con la fuerza poderosa que él me da.

Quiero que tengáis noticia del empeñado combate que sostengo por vosotros y los de Laodicea, y por todos los que no me conocen personalmente.

Busco que tengan ánimos y estén compactos en el amor mutuo, para conseguir la plena convicción que da el comprender y que capten el misterio de Dios.

Este misterio es Cristo, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y el conocer.

 

Salmo Responsorial: 61

« R. De Dios viene mi salvación y mi gloria. »

Descansa en Dios, alma mía,

porque él es mi esperanza;

sólo él es mi roca y mi salvación,

mi alcázar; no vacilaré.

Pueblo suyo, confiad en él,

desahogad ante él vuestro corazón,

que Dios es nuestro refugio.

 

Evangelio: Lucas 6,6-11

« Estaban al acecho para ver si curaba en sábado »

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar.

Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho.

Los letrados y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.

Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico:

- Levántate y ponte ahí en medio.

Él se levantó y se quedó en pie.

Jesús les dijo:

- Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?

Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre:

- Extiende el brazo.

Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido.

Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.

 

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11 de Septiembre de 2007

Martes XXIII semana de tiempo ordinario

3ra. Semana del Salterio

San Emiliano

San Patiens, Obispo de Lyon

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Colosenses 2,6-15

« Dios os dio vida en Cristo, perdonándoos los pecados. »

Hermanos:

Ya que habéis aceptado a Cristo Jesús, el Señor, proceded como cristianos.

Arraigados en él, dejaos construir y afianzar en la fe que os enseñaron, y rebosad agradecimiento.

Cuidado con que haya alguno que os capture con esa teoría que es una insulsa patraña forjada y transmitida por hombres, fundada en los elementos del mundo y no en Cristo.

Porque es en Cristo en quien habita corporalmente la plenitud de la divinidad, y por él, que es cabeza de todo poder y autoridad, habéis obtenido vuestra plenitud.

Por él fuisteis también circuncidados con una circuncisión no hecha por hombres, cuando os despojaron de los bajos instintos de vuestro ser, por la circuncisión de Cristo.

Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó.

Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en Cristo, perdonándoos todos los pecados.

Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz, y, destituyendo por medio de Cristo a los poderes y autoridades, los ofreció en espectáculo público y los llevó cautivos en su cortejo.

Salmo Responsorial: 144

« R. El Señor es bueno con todos. »

Te ensalzaré, Dios mío, mi Rey,

bendeciré tu nombre por siempre jamás.

Día tras día te bendeciré,

y alabaré tu nombre por siempre jamás.

El Señor es clemente y misericordioso,

lento a la cólera y rico en piedad;

el Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles;

que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas.

 

Evangelio: Lucas 6,12-19

« Escogió a doce y los nombró apóstoles. »

Por entonces, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios.

Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles:

Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.

Bajó Jesús del monte con los doce y se paró en un llano con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.

Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

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12 de Septiembre de 2007

Miércoles, XXIII semana del tiempo ordinario

Fiesta del Santo Nombre de María

Memoria Libre

Ornamentos Verdes y Blancos

Primera Lectura: Colosenses 3,1-11

« Habéis muerto con Cristo; en consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros .»

Hermanos:

Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.

Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria.

En consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría.

Eso es lo que atrae el castigo de Dios sobre los desobedientes.

Entre ellos andabais también vosotros, cuando vivíais de esa manera; ahora, en cambio, deshaceos de todo eso: ira, coraje, maldad, calumnias y groserías, ¡fuera de vuestra boca!

No sigáis engañándoos unos a otros.

Despojaos de la vieja condición humana, con sus obras, y revestios de la nueva condición, que se va renovando como imagen de su creador, hasta llegar a conocerlo.

En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres; porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.

 

Salmo Responsorial: 144

« R. El Señor es bueno con todos. »

Día tras día, te bendeciré,

y alabaré tu nombre por siempre jamás.

Grande es el Señor, merece toda alabanza,

es incalculable su grandeza.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles;

que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas.

Explicando tus hazañas a los hombres,

la gloria y majestad de tu reinado.

Tu reinado es un reinado perpetuo,

tu gobierno va de edad en edad.

 

Evangelio: Lucas 6,20-26

« Dichosos los pobres. ¡Ay de vosotros, los ricos !»

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo:

- Dichosos los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.

Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.

Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.

Dichosos vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del Hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo: porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero,

¡Ay de vosotros, los ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo!

¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre!

¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis!

¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.

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13 de Septiembre de 2007

Jueves, XXIII semana del tiempo ordinario

San Juan Crisóstomo, Arzobispo de Constantinopla

Memoria Obligatoria

Ornamentos Blancos

Primera Lectura: Colosenses 3,12-17

« Por encima de todo, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. »

Hermanos:

Como pueblo elegido de Dios, pueblo sacro y amado, sea vuestro uniforme: la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión.

Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro.

El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo.

Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada.

Que la paz de Cristo actúe de arbitro en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo.

Y celebrad la Acción de Gracias: la Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente.

Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados.

Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, ofreciendo la Acción de Gracias a Dios Padre por medio de él.

Salmo Responsorial: 150

« R. Todo ser que alienta alabe al Señor. »

Alabad al Señor en su templo,

alabadlo en su fuerte firmamento.

Alabadlo por sus obras magníficas,

alabadlo por su inmensa grandeza.

Alabadlo tocando trompetas,

alabadlo con arpas y cítaras.

Alabadlo con tambores y danzas,

alabadlo con trompas y flautas.

Alabadlo con platillos sonoros,

alabadlo con platillos vibrantes.

Todo ser que alienta alabe al Señor.

 

Evangelio: Lucas 6,27-38

« Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo .»

Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

- A los que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian.

Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen.

Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores con intención de cobrárselo.

¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada: tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos.

Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados; dad y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis la usarán con vosotros.

 

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14 de Septiembre de 2007

Viernes, XXIII semana del tiempo ordinario

Exaltación de la Santa Cruz

Fiesta

Ornamentos Rojos

Primera Lectura: Números 21,4b-9

« Miraban a la serpiente de bronce y quedaban curados .»

En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés:

- ¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo.

El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo:

- Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes.

Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió:

- Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla.

Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.

 

Salmo Responsorial: 77

« R. No olvidéis las acciones del Señor »

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,

inclina el oído a las palabras de mi boca:

que voy a abrir mi boca a las sentencias,

para que broten los enigmas del pasado.

Cuando los hacía morir, lo buscaban,

y madrugaban para volverse hacia Dios;

se acordaban de que Dios era su roca,

el Dios Altísimo su redentor.

Lo adulaban con sus bocas,

pero sus lenguas mentían:

su corazón no era sincero con él,

ni eran fieles a su alianza.

Él, en cambio, sentía lástima,

perdonaba la culpa y no los destruía:

una y otra vez reprimió su cólera,

y no despertaba todo su furor.

 

Evangelio: Juan 3,13-17

« Tiene que ser elevado el Hijo del hombre »

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:

- Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.

Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.

Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

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15 de Septiembre de 2007

Sábado, XXIII semana del tiempo ordinario

Nuestra Señora la Virgen de los Dolores

Memoria Obligatoria

Ornamentos Blancos

Primera Lectura: Hebreos 5,7-9

« Aprendió, sufriendo, a obedecer, y se ha convertido en autor de salvación eterna .»

Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado.

Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.

 

Salmo Responsorial: 30

« R. Sálvame, Señor, por tu misericordia »

A ti, Señor, me acojo:

no quede yo nunca defraudado;

tú, que eres justo, ponme a salvo,

inclina tu oído hacia mí.

Ven aprisa a librarme,

sé la roca de mi refugio,

un baluarte donde me salve,

tú que eres mi roca y mi baluarte;

por tu nombre dirígeme y guíame.

Sácame de la red que me han tendido,

porque tú eres mi amparo.

A tus manos encomiendo mi espíritu:

tú, el Dios leal, me librarás.

Pero yo confío en ti, Señor,

te digo: «Tú eres mi Dios».

En tu mano están mis azares:

líbrame de los enemigos que me persiguen.

Qué bondad tan grande, Señor,

reservas para tus fieles,

y concedes a los que a ti se acogen

a la vista de todos.

 

Evangelio: Juan 19,25-27

« Triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena »

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena.

Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:

- Mujer, ahí tienes a tu hijo.

Luego, dijo al discípulo:

- Ahí tienes a tu madre.

Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

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16 de Septiembre de 2007

Domingo, XXIV semana del tiempo ordinario

San Cornelio, Papa y San Cipriano, Obispo

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Exodo 32,7-11. 13-14

« El Señor se arrepintió de la amenaza que había pronunciado »

En aquellos días dijo el Señor a Moisés:

- Anda, baja del monte, que se ha pervertido tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto. Pronto se han desviado del camino que yo les había señalado. Se han hecho un toro de metal, se postran ante él, le ofrecen sacrificios y proclaman: «Éste es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto».

Y el Señor añadió a Moisés:

- Veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz. Por eso déjame: mi ira se va a encender contra ellos hasta consumirlos. Y de ti haré un gran pueblo.

Entonces Moisés suplicó al Señor su Dios:

- ¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto con gran poder y mano robusta? Acuérdate de tus siervos, Abrahán, Isaac y Jacob a quienes juraste por ti mismo diciendo: «Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de que he hablado se la daré a vuestra descendencia para que la posea por siempre».

Y el Señor se arrepintió de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo.

Salmo Responsorial: 50

« R. Me pondré en camino adonde está mi padre. »

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa;

lava del todo mi delito,

limpia mi pecado.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,

renuévame por dentro con espíritu firme;

no me arrojes lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu.

Señor, me abrirás los labios,

y mi boca proclamará tu alabanza.

Mi sacrificio es un espíritu quebrantado,

un corazón quebrantado y humillado,

tú no lo desprecias.

Segunda Lectura: I Timoteo 1,12-17

« Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores »

Doy gracias a Cristo Jesús nuestro Señor, que me hizo capaz, se fio de mí y me confió este ministerio.

Eso que yo antes era un blasfemo, un perseguidor y un violento. Pero Dios tuvo compasión de mí, porque yo no era creyente y no sabía lo que hacía, Dios derrochó su gracia en mí, dándome la fe y el amor cristiano. Podéis fiaros y aceptar sin reserva lo que os digo: que Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el primero. Y por eso se compadeció de mí: para que en mí, el primero, mostrara Cristo toda su paciencia, y pudiera ser modelo de todos los que creerán en él y tendrán vida eterna. Al rey de los siglos, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Evangelio: Lucas 15,1-32

« Habrá alegría en el cielo por un pecador que se convierta »

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los letrados murmuraban entre ellos:

- Ése acoge a los pecadores y come con ellos.

Jesús les dijo esta parábola:

- Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles:

«¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido».

Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.

Y si una mujer tiene diez monedas y se le pierde una, ¿no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, reúne a las vecinas para decirles:

«¡Felicitadme!, he encontrado la moneda que se me había perdido».

Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.

[También les dijo:

- Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre:

«Padre, dame la parte que me toca de la fortuna».

El padre les repartió los bienes.

No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.

Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad.

Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país, que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer.

Recapacitando entonces se dijo:

«Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros».

Se puso en camino adonde estaba su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo.

Su hijo le dijo:

«Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo».

Pero el padre dijo a sus criados:

«Sacad enseguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido, estaba perdido y lo hemos encontrado».

Y empezaron el banquete.

Su hijo mayor estaba en el campo.

Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y, llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba.

Éste le contestó:

«Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud».

Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.

Y él replicó a su padre:

«Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado».

El padre le dijo:

«Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido, estaba perdido y lo hemos encontrado».

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17 de Septiembre de 2007

Lunes, XXIV semana del tiempo ordinario

San Francisco de Camporoso

San Roberto Belarmino

Feria o Memoria Libre

Ornamentos Verdes y Blancos

Primera Lectura: I Timoteo 2,1-8

« Pedid por todos los hombres a Dios, que quiere que todos se salven »

Querido hermano:

Te ruego, lo primero de todo, que hagáis oraciones, plegarias, súplicas, acciones de gracias por todos los que están en el mundo, para que podamos llevar una vida tranquila y apacible, con toda piedad y decoro. Eso es bueno y grato ante los ojos de nuestro Salvador, Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

Pues Dios es uno, y uno sólo es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos: éste es el testimonio en el tiempo apropiado: para él estoy puesto como anunciador y apóstol -digo la verdad, no miento-, maestro de los paganos en fe y verdad.

Encargo a los hombres que recen en cualquier lugar alzando las manos limpias de ira y divisiones.

 

Salmo Responsorial: 27

« R. Bendito el Señor, que escuchó mi voz suplicante. »

Escucha mi voz suplicante

cuando te pido auxilio,

cuando alzo las manos

hacia tu santuario.

El Señor es mi fuerza y mi escudo:

en él confía mi corazón,

me socorrió, y mi corazón se alegra

y le canta agradecido.

El Señor es fuerza para su pueblo,

apoyo y salvación para su ungido.

Salva a tu pueblo y bendice tu heredad,

sé su pastor y llévalos siempre.

Evangelio: Lucas 7,1-10

« Ni en Israel he encontrado tanta fe »

Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, cuando terminó Jesús de hablar a la gente, entró en Cafarnaún.

Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, para rogarle que fuera a curar a su criado. Ellos, presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente:

- Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestro pueblo y nos ha construido la sinagoga.

Jesús se fue con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle:

- Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno: «ve», y va; al otro: «ven», y viene, y a mi criado: «haz esto», y lo hace. Al oír esto, Jesús se admiró de él, y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo:

- Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe.

Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano.

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18 de Septiembre de 2007

Martes, XXIV semana del tiempo ordinario

San Jose de Cupertino

San Juan Masías

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: I Timoteo 3,1-13

« El obispo tiene que ser irreprochable; también los diáconos han de conservar la fe revelada con una conciencia limpia »

Querido hermano:

Está muy bien dicho que quien aspira a ser obispo no es poco lo que desea, porque el obispo tiene que ser irreprochable, fiel a su mujer, sensato, equilibrado, bien educado, hospitalario, hábil para enseñar, no dado al vino ni amigo de reyertas, comprensivo, no agresivo ni interesado.

Tiene que gobernar bien su propia casa y hacerse obedecer de sus hijos con dignidad.

Uno que no sabe gobernar su casa, ¿cómo va a cuidar de una asamblea de Dios?

Que no sea recién convertido, por si se le sube a la cabeza y lo condenan como al diablo.

Se requiere, además, que tenga buena fama entre los de fuera, para evitar el descrédito y que lo atrape el diablo.

También los diáconos tienen que ser respetables, hombres de palabra, no aficionados a beber mucho ni a negocios sucios, conservando la fe revelada con una conciencia limpia.

También éstos tienen que ser probados primero, y cuando se vea que son irreprensibles, que empiecen su servicio.

Las mujeres lo mismo, sean respetables, no chismosas, sensatas y de fiar en todo.

Los diáconos sean fieles a su mujer y gobiernen bien sus casas y sus hijos, porque los que se hayan distinguido en el servicio progresarán y tendrán mucha libertad para exponer la fe cristiana.

Salmo Responsorial: 100

« R. Andaré con rectitud de corazón. »

Voy a cantar la bondad y la justicia,

para ti es mi música, Señor;

voy a explicar el camino perfecto:

¿cuándo vendrás a mí?

Andaré con rectitud de corazón

dentro de mi casa;

no pondré mis ojos

en intenciones viles;

aborrezco al que obra mal.

Al que en secreto difama a su prójimo

lo haré callar;

ojos engreídos, corazones arrogantes,

no los soportaré.

Pongo mis ojos en los que son leales,

ellos vivirán conmigo;

el que sigue un camino perfecto,

ése me servirá.

Evangelio: Lucas 7,11-17

« ¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate! »

Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío.

Cuando estaba cerca de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.

Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo:

- No llores.

Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo:

- ¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!

El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.

Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo:

- Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.

La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.

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19 de Septiembre de 2007

Miércoles, XXIV semana del tiempo ordinario

San Genaro y Compañeros Mártires

Feria o Memoria Libre

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: I Timoteo 3,14-16

« Grande es el misterio que veneramos »

Querido hermano:

Aunque espero ir a verte pronto, te escribo esto por si me retraso; quiero que sepas cómo hay que conducirse en un templo de Dios, es decir, en la asamblea de Dios vivo, columna y base de la verdad.

Sin discusión, grande es el misterio que veneramos: se manifestó como hombre, lo rehabilitó el Espíritu, se apareció a los mensajeros, se proclamó a las naciones, creyó en él el mundo, fue exaltado a la gloria.

Salmo Responsorial: 110

« R. Grandes son las obras del Señor. »

Doy gracias al Señor de todo corazón,

en compañía de los rectos, en la asamblea.

Grandes son las obras del Señor,

dignas de estudio para los que las aman.

Esplendor y belleza son su obra,

su generosidad dura por siempre;

ha hecho maravillas memorables,

el Señor es piadoso y clemente.

Él da alimento a sus fieles,

recordando siempre su alianza.

Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,

dándoles la heredad de los gentiles.

Evangelio: Lucas 7,31-35

« Tocamos y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis »

En aquel tiempo, dijo el Señor:

- ¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos?

Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: «Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis».

Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: «Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de recaudadores y pecadores».

Sin embargo, los discípulos de la Sabiduría le han dado la razón.

 

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20 de Septiembre de 2007

Jueves, XXIV semana del tiempo ordinario

San Andrés Kim y Compañeros Mártires

San Pedro Arbués, Mártir

Memoria Obligatoria

Ornamentos Rojos

Primera Lectura: I Timoteo 4,12-16

« Cuídate tú y cuida la enseñanza; así te salvarás a ti y a los que te escuchan »

Querido hermano:

Nadie te desprecie por ser joven; sé tú un modelo para los fieles, en el hablar y en la conducta, en el amor, la fe y la honradez.

Mientras llego preocúpate de la lectura pública, de animar y enseñar.

No descuides el don que posees, que se te concedió por indicación de una profecía con la imposición de manos de los presbíteros.

Preocúpate de esas cosas y dedícate a ellas, para que todos vean cómo adelantas.

Cuídate tú y cuida la enseñanza; sé constante; si lo haces, te salvarás a ti y a los que te escuchan.

Salmo Responsorial: 110

« R. Grandes son las obras del Señor. »

Justicia y verdad son las obras de sus manos,

todos sus preceptos merecen confianza:

son estables para siempre jamás,

se han de cumplir con verdad y rectitud.

Envió la redención a su pueblo,

ratificó para siempre su alianza:

su nombre es sagrado y temible.

Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,

tienen buen juicio los que lo practican;

la alabanza del Señor dura por siempre.

Evangelio: Lucas 7,36-50

« Sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor »

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume, y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado, se dijo:

- Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora.

Jesús tomó la palabra y le dijo:

- Simón, tengo algo que decirte.

Él respondió:

- Dímelo, maestro.

Jesús le dijo:

- Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?

Simón contestó:

- Supongo que aquél a quien le perdonó más.

Jesús le dijo:

- Has juzgado rectamente.

Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón:

- ¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella en cambio me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo, sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor: pero al que poco se le perdona, poco ama.

Y a ella le dijo:

- Tus pecados están perdonados.

Los demás convidados empezaron a decir entre sí:

- ¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?

Pero Jesús dijo a la mujer:

- Tu fe te ha salvado, vete en paz.

 

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21 de Septiembre de 2007

Viernes, XXIV semana del tiempo ordinario

Mateo, apóstol y evangelista

Fiesta

Ornamentos Rojos

Primera Lectura: Efesios 4,1-7. 11-13

« En función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo »

Hermanos:

Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados.

Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.

Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.

A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo.

Y él ha constituido a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelizadores; a otros, pastores y maestros, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud.

Salmo Responsorial: 18

« R. A toda la tierra alcanza su pregón. »

El cielo proclama la gloria de Dios,

el firmamento pregona la obra de sus manos;

el día al día le pasa el mensaje,

la noche a la noche se lo susurra.

Sin que hablen, sin que pronuncien,

sin que resuene su voz,

a toda la tierra alcanza su pregón,

y hasta los límites del orbe su lenguaje.

Evangelio: Mateo 9,9-13

« No tienen necesidad de médico los sanos; misericordia quiero y no sacrificios »

En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:

- Sígueme.

Él se levantó y lo siguió.

Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos.

Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:

- ¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?

Jesús lo oyó y dijo:

- No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

 

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22 de Septiembre de 2007

Sábado, XXIV semana del tiempo ordinario

San Alfonso de Orozco

Ornamentos Verdes y Blancos

Primera Lectura: I Timoteo 6,13-16

« Guarda el Mandamiento sin mancha, hasta la venida del Señor »

Querido hermano:

En presencia de Dios que da la vida al universo y de Cristo Jesús que dio testimonio ante Poncio Pilato: te insisto en que guardes el Mandamiento sin mancha ni reproche, hasta la venida de Nuestro Señor Jesucristo, que en tiempo oportuno mostrará al bienaventurado y único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único poseedor de la inmortalidad, que habita en una luz inaccesible a quien ningún hombre ha visto ni puede ver.

A él honor e imperio eterno. Amén.

Salmo Responsorial: 99

« R. Entrad en su presencia con vítores. »

Aclama al Señor, tierra entera,

servid al Señor con alegría;

entrad en su presencia con vítores.

Sabed que el Señor es Dios:

que él nos hizo y somos suyos,

su pueblo y ovejas de su rebaño.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,

por sus atrios con himnos,

dándole gracias y bendiciendo su nombre.

«El Señor es bueno,

su misericordia es eterna,

su fidelidad por todas las edades».

Evangelio: Lucas 8,4-15

« Lo de la tierra buena son los que escuchan la palabra, la guardan y dan fruto perseverando »

Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, se le juntaba a Jesús mucha gente y, al pasar por los pueblos, otros se iban añadiendo.

Entonces les dijo esta parábola:

- Salió el sembrador a sembrar su semilla.

Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron.

Otro poco cayó en terreno pedregoso, y, al crecer, se secó por falta de humedad.

Otro poco cayó entre zarzas, y las zarzas, creciendo al mismo tiempo, lo ahogaron.

El resto cayó en tierra buena, y, al crecer, dio fruto al ciento por uno.

Dicho esto, exclamó:

- El que tenga oídos para oír, que oiga.

Entonces le preguntaron los discípulos:

- ¿Qué significa esa parábola?

Él les respondió:

- A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de Dios; a los demás, sólo en parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan.

El sentido de la parábola es éste: la semilla es la Palabra de Dios.

Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la Palabra de sus corazones, para que no crean y se salven.

Los del terreno pedregoso son los que, al escucharla, reciben la Palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan.

Lo que cayó entre zarzas son los que escuchan, pero con los afanes y riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no maduran.

Lo de la tierra buena son los que con un corazón noble y generoso escuchan la Palabra, la guardan y dan fruto perseverando.

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23 de Septiembre de 2007

Domingo, XXV semana del tiempo ordinario

San Andrés Fournet, Fundador

San Lino y Santa Tecla

San Pío de Pietrelcina

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Amós 8,4-7

« Contra los que compran por dinero al pobre »

Escuchad esto los que exprimís al pobre, despojáis a los miserables, diciendo: ¿cuándo pasará la luna nueva para vender el trigo, y el sábado para ofrecer el grano?

Disminuís la medida, aumentáis el precio, usáis balanzas con trampa, compráis por dinero al pobre, al mísero por un par de sandalias, vendiendo hasta el salvado del trigo.

Jura el Señor, por la Gloria de Jacob, que no olvidará jamás vuestras acciones.

Salmo Responsorial: 112

« R. Alabad al Señor, que ensalza al pobre. »

Alabad, siervos del Señor,

alabad el nombre del Señor.

Bendito sea el nombre del Señor,

ahora y por siempre.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,

su gloria sobre el cielo;

¿quién como el Señor Dios nuestro,

que se eleva en su trono

y se abaja para mirar

al cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,

alza de la basura al pobre,

para sentarlo con los príncipes,

los príncipes de su pueblo.

Segunda Lectura: I Timoteo 2,1-8

« Pedid por todos los hombres a Dios, que quiere que todos se salven »

Querido hermano:

Te ruego, lo primero de todo, que hagáis oraciones, plegarias, súplicas, acciones de gracias por todos los que están en el mundo, para que podamos llevar una vida tranquila y apacible, con toda piedad y decoro. Eso es bueno y grato ante los ojos de nuestro Salvador, Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

Pues Dios es uno, y uno sólo es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos: éste es el testimonio en el tiempo apropiado: para él estoy puesto como anunciador y apóstol -digo la verdad, no miento-, maestro de los paganos en fe y verdad.

Encargo a los hombres que recen en cualquier lugar alzando las manos limpias de ira y divisiones.

Evangelio: Lucas 16,1-13

« No podéis servir a Dios y al dinero »

Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

[Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes.

Entonces lo llamó y le dijo:

- ¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.

El administrador se puso a echar sus cálculos:

- ¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa.

Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo, y dijo al primero:

- ¿Cuánto debes a mi amo?

Éste respondió:

- Cien barriles de aceite.

Él le dijo:

- Aquí está tu recibo: aprisa, siéntate y escribe «cincuenta».

Luego dijo a otro:

- Y tú, ¿cuánto debes?

Él contestó:

- Cien fanegas de trigo.

Le dijo:

- Aquí está tu recibo: escribe «ochenta».

Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.

Y yo os digo: ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.]

El que es de fiar en lo menudo, también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo, tampoco en lo importante es honrado.

Si no fuisteis de fiar en el vil dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, lo vuestro ¿quién os lo dará?

Ningún siervo puede servir a dos amos: porque o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

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24 de Septiembre de 2007

Lunes, XXV semana del tiempo ordinario

Fiesta de Nuestra Señora de las Mercedes

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Esdras 1,1-6

« Los que pertenezcan al pueblo del Señor, que suban a Jerusalén para reedificar el templo del Señor »

El año primero de Ciro, rey de Persia, el Señor, para cumplir lo que había anunciado por boca de Jeremías, movió a Ciro, rey de Persia, a proclamar de palabra y por escrito en todo su reino:

- Así dice Ciro, rey de Persia: todos los reinos de la tierra los ha puesto en mis manos el Señor, Dios del cielo, y me ha encargado edificarle un templo en Jerusalén de Judá. Los que pertenezcan a ese pueblo, que su Dios los acompañe, y que suban a Jerusalén de Judá para reedificar el templo del Señor, Dios de Israel, el Dios que habita en Jerusalén. Y a todos los judíos supervivientes, dondequiera que residan, la gente del lugar les proporcionarán plata, oro, hacienda y ganado, además de las ofrendas que quieran hacer voluntariamente para el templo del Dios de Jerusalén.

Entonces se pusieron en marcha los cabezas de familia de Judá y Benjamín, los sacerdotes y los levitas, es decir, todos los que se sintieron impulsados por Dios a ir a reedificar el templo del Señor de Jerusalén.

Sus vecinos les proporcionaron de todo: plata, oro, hacienda, ganado y otros muchos regalos, además de las ofrendas voluntarias.

Salmo Responsorial: 125

« R. El Señor ha estado grande con nosotros. »

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,

nos parecía soñar:

la boca se nos llenaba de risas,

la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:

«El Señor ha estado grande con ellos».

El Señor ha estado grande con nosotros,

y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte,

como los torrentes del Negueb.

Los que sembraban con lágrimas,

cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,

llevando la semilla;

al volver, vuelve cantando,

trayendo sus gavillas.

Evangelio: Lucas 8,16-18

« El candil se pone en el candelero para que haya luz »

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

- Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama; lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz.

Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público.

A ver si me escucháis bien: al que tiene se le dará, al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener.

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25 de Septiembre de 2007

Martes, XXV semana del tiempo ordinario

San Carlos de Sezze, Franciscano

Feria

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Esdras 6,7-8. 12b. 14-20

« Terminaron la construcción del templo y celebraron la Pascua »

En aquellos días, el rey Darío escribió a los sátrapas de Transeufratina:

- «Permitid al sátrapa y a los ancianos de Judá que trabajen para reconstruir el templo de Dios en su antiguo sitio. En cuanto a los ancianos de Judá y a la construcción del templo de Dios, os ordeno que se paguen a esos hombres todos los gastos puntualmente y sin interrupción, utilizando los fondos reales de los impuestos de Transeufratina.

La orden es mía y quiero que se cumpla exactamente. Darío.»

De este modo, los ancianos de Judá adelantaron mucho la construcción, como había profetizado el profeta Ageo y Zacarías, hijo de Iddó, hasta que por fin la terminaron, conforme a lo mandado por el Dios de Israel y por Ciro, Darío y Artajerjes, reyes de Persia.

El templo se terminó el día tres del mes de Adar, el año sexto del reinado de Darío.

Los israelitas -los sacerdotes, los levitas y el resto de los deportados- celebraron con júbilo la dedicación del templo, ofreciendo con este motivo cien toros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos y doce machos cabríos -uno por cada tribu-, como sacrificio expiatorio por todo Israel.

Asignaron a los sacerdotes y a los levitas las categorías y los órdenes que les correspondían en el culto del templo de Jerusalén, como está escrito en la ley de Moisés.

Los deportados celebraron la Pascua el día catorce del mes primero; como los sacerdotes y los levitas se habían purificado a la vez, todos estaban puros e inmolaron la víctima pascual para todos los deportados, para los sacerdotes, sus hermanos, y para ellos mismos.

Salmo Responsorial: 121

« R. Llenos de alegría vamos a la casa del Señor. »

Qué alegría cuando me dijeron:

«Vamos a la casa del Señor».

Ya están pisando nuestros pies

tus umbrales, Jerusalén.

Jerusalén está fundada

como ciudad bien compacta.

Allá suben las tribus,

las tribus del Señor.

Según la costumbre de Israel,

a celebrar el nombre del Señor.

En ella están los tribunales de justicia

en el palacio de David.

Evangelio: Lucas 8,19-21

« Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra »

En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él.

Entonces le avisaron:

- Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.

Él les contestó:

- Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra.

 

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26 de Septiembre de 2007

Miércoles, XXV semana del tiempo ordinario

San Cosme y San Damián, Mártires

Feria o Memoria Libre

Ornamentos Verdes o Rojos

Primera Lectura: Esdras 9,5-9

« Dios no nos abandonó en nuestra esclavitud »

Yo, Esdras, al llegar la hora de la oblación de la tarde, salí de mi abatimiento y con los vestidos y el manto rasgados caí de rodillas, alcé mis manos al Señor, mi Dios, y dije:

- Dios mío, me avergüenzo y sonrojo de levantar mi rostro hacia ti, porque estamos hundidos en nuestros pecados y nuestro delito es tan grande que llega al cielo.

Desde tiempos de nuestros padres hasta el día de hoy hemos sido gravemente culpables, y por nuestros pecados nos entregaste a nosotros, a nuestros reyes y a nuestros sacerdotes en manos de reyes extranjeros, y a la espada, al cautiverio, al saqueo y al oprobio, como ocurre hoy.

Pero ahora, en un instante, el Señor, nuestro Dios, se ha compadecido de nosotros, dejándonos algunos supervivientes y otorgándonos un resto en su lugar santo; nuestro Dios ha iluminado nuestros ojos y nos ha reanimado un poco en medio de nuestra esclavitud.

Porque éramos esclavos, pero nuestro Dios no nos abandonó en nuestra esclavitud; nos granjeó el favor de los reyes de Persia y nos dio ánimo para levantar el templo de nuestro Dios y restaurar sus ruinas, concediéndonos un valladar en Judá y Jerusalén.

Interleccional:

R. Bendito sea Dios, que vive eternamente.

Cant. Tb 13, 2. 4. 6. 7. 8

Él azota y se compadece,

hunde hasta el abismo y saca de él,

y no hay quien escape de su mano.

Dadle gracias, israelitas, ante los gentiles,

porque él nos dispersó entre ellos.

Proclamad allí su grandeza,

ensalzadlo ante todos los vivientes:

que él es nuestro Dios y Señor,

nuestro Padre por todos los siglos.

Veréis lo que hará con vosotros,

le daréis gracias a boca llena,

bendeciréis al Señor de la justicia

y ensalzaréis al rey de los siglos.

Yo le doy gracias en mi cautiverio,

anuncio su grandeza y su poder

a un pueblo pecador.

Convertios, pecadores,

obrad rectamente en su presencia:

quizás os mostrará benevolencia

y tendrá compasión.

Evangelio: Lucas 9,1-6

« Les envió a proclamar el Reino de Dios y a curar a los enfermos »

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.

Luego los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles:

- No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto.

Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.

Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudios el polvo de los pies, para probar su culpa.

Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes.

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27 de Septiembre de 2007

Jueves, XXV semana del tiempo ordinario

San Vicente de Paul

Memoria Obligatoria

Ornamentos Blancos

Primera Lectura: Ageo 1,1-8

« Construid el Templo, para que pueda complacerme »

El año segundo del rey Darío, el mes sexto, el día primero, vino la palabra del Señor, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel Ben-Salatiel, gobernador de Judea, y a Josué Ben-Josadak, Sumo Sacerdote:

Así dice el Señor de los Ejércitos:

Este pueblo anda diciendo:

Todavía no es tiempo de reconstruir el Templo.

- La palabra del Señor vino por medio del profeta Ageo.

¿De modo que es tiempo de vivir en casas revestidas de madera, mientras el Templo está en ruinas?

Pues ahora -dice el Señor de los Ejércitos- meditad vuestra situación:

Sembrasteis mucho y cosechasteis poco, comisteis sin saciaros, bebisteis sin apagar la sed, os vestisteis sin abrigaros, y el que trabaja a sueldo recibe la paga en bolsa rota.

Así dice el Señor:

- Meditad en vuestra situación: subid al monte, traed maderos, construid el Templo, para que pueda complacerme y mostrar mi gloria -dice el Señor-.

Salmo Responsorial: 149

« R. El Señor ama a su pueblo. »

Cantad al Señor un cántico nuevo,

resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;

que se alegre Israel por su Creador,

los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,

cantadlo con tambores y cítaras;

porque el Señor ama a su pueblo,

y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria,

y canten jubilosos en filas,

con vítores a Dios en la boca;

es un honor para todos sus fieles.

Evangelio: Lucas 9,7-9

« A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas? »

En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.

Herodes se decía:

- A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?

Y tenía ganas de verlo.

 

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28 de Septiembre de 2007

Viernes, XXV semana del tiempo ordinario

San Wenceslao de Bohemia, Mártir

Feria o Memoria Libre

Ornamentos Verdes

Primera Lectura: Ageo 1,15b-2,9

« Todavía un poco más, y llenaré de gloria este templo »

El año segundo del reinado de Darío, el día veintiuno del séptimo mes, vino la palabra del Señor por medio del profeta Ageo:

"Di a Zorobabel, hijo de Salatiel,

gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Josadak, sumo sacerdote,

y al resto del pueblo: " ¿Quién entre vosotros vive todavía,

de los que vieron este templo

en su esplendor primitivo? ¿Y qué veis vosotros ahora? ¿No es como si no existiese ante vuestros ojos? ¡Ánimo!, Zorobabel -oráculo del Señor-; ¡Ánimo!, Josu&e