Perdón

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Quizás es una de las dimensiones más profundas de la vida. Experimentar la vulnerabilidad.

Herir a quien amas. Fallarle a quien se fía de ti. Saber que no hay marcha atrás, que los gestos, o las palabras, o las acciones, ya han desencadenado huracanes…

Y, sin embargo, descubrir la otra lógica. No la del rencor y la venganza. No la del agravio sin salida. No la del reproche definitivo. Sino la disposición para ayudar a sanar. La de mantener los puentes tendidos. La de amar o ser amado.



Gentileza de Pastoralsj.org

Visto 3210 veces Modificado por última vez en Viernes, 14 Marzo 2014 21:21

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